viernes, 21 de noviembre de 2008

Buscando en el baúl de los recuerdos (I parte)

Venus de Bouguereau

Hace días que me duermo buscando tus manos en mis piernas. Desde que la distancia nos separó con aires de indiferencia, ya nada es lo mismo. Es verano y el calor me impide pensar con claridad. Aún así, tengo frío. El último día que nos vimos no sabías que iba a ser el último. Yo sí, y robé tu camiseta. Quise conservar tu olor e impaciente me la pongo pensando que tú vas a estar dentro de ella.

Ese día quedamos en la parada de metro. Nos dimos un par de besos, discretitos, no hay que dar de comer a los envidiosos. Te cogí de la mano y te llevé a mi casa.

En la habitación, los oasis eran rutina y el calor aplastante de tenerte cerca hacía que las paredes se fundieran. Mil veces tuve que volver a pegar esos pósters de adolescente, el celo no puede con todo. Las velas destellaban y con tu boca encendías la alarma que desesperada, buscaba alguien que la escuchara. Pero no había nadie, sólo tú.

Tú, un pirómano loco y yo, un papel de liar que rápido se consume con tu aliento.

No había tiempo. Nuestro reloj de arena se había partido al tirar mis pantalones y la libertad se palpaba en cada rincón.


viernes, 14 de noviembre de 2008

Yo mejor me callaría...

Odilon Redon. Silencio. (Simbolismo)

Hoy después de 19 días y 500 noches de miradas desmotivadas,
decido callarme ante aquellos que no lo hacen.
No respondo a preguntas indecentes, a sugerencias impositivas
ni a aquellos que buscan el morbo en una copa medio llena.
No quiero, no puedo, no quiero otra vez.
Me quejo de aquellos que llegaron tarde a las clases de tacto, que perdieron el perdón en una billetera, que se olvidaron de la palabra humanidad,
de la "Teoría del interés desinteresado".
Lo más gracioso de todo este silencio,
es que no soy yo la que debería callarse...


Y Voltaire, en un momento de extrema lucidez, afirmó que:
"Un día todo irá bien: he aquí nuestra esperanza. Todo va bien hoy: he aquí la ilusión."

jueves, 6 de noviembre de 2008

Las cosas inexplicables, el odio y otras malformaciones de la vida

Hace mucho que no me quejo por aquí, y en cambio hace prácticamente un mes y medio que no dejo de quejarme. Constantemente.
Me quejo de las cosas que hacen de la vida algo valioso y único, me quejo de las cosas inexplicables porque si no existiesen mi salud mental sería una manzana verde, y no un disco rayado de música desfasada.
Creo que un día escuché en una película a alguien decir que los dioses envidiaban a los mortales porque éstos eran mortales. Pues vaya, qué mamones.
Pero este blog no es un pañuelico azul celeste en el que ir dejando mis lágrimas mientras otros se preguntan cuándo va a ser el momento de darme otro igual. No quiero más pañuelos a no ser que se utilicen como indicios de citas a ciegas o para jugar a tapar ojos y desarrollar otros sentidos.


"Llegarás lejos, marmotarra blogosférica", tú ya llegaste muy alto y sé que estás esperando a que pegue el salto para alcanzarte.
Pero todo a su tiempo y con las ganas que se puedan...

Hoy he decidido volver a mostrar mi inconformismo.
Esta vez, por los momentos en los que no se puede decir nada.
Aquellos que muy inesperados llegan o simplemente quieren estar a la fuerza, y es imposible decirles que no.

Y me quejo porque no dejo de tener pesadillas, porque una señora anciana y con verrugas se ha atrevido a meterse en mi sueño, pedirme dinero, pedirme mi tarjeta de crédito ya que yo nunca llevo calderilla y no habiendo conseguido nada,
la odio por finalmente llegar a la conclusión de que lo mejor era robarme el póster de Jimi Hendrix... pero hay más y todavía más duro, por romperlo y llevárselo roto. ¡Que es mi Jimi!

Y no sigo más por aquí, que en la carrera me han dicho que los textos largos son infumables, y tienen toda la razón. Próximamente (o no), volveré a quejarme...y supongo que mejor, esto ha sido una prueba sin mucho sentido...
Lo siento por aquellos pobrecillos que lean esto...



(Éste va por Pablo Solano Codina, descansa en paz...)






jueves, 18 de septiembre de 2008

Psicópata asesino busca chica para relación corta

¡Qué bonito!
Parece ser que hace unos días se retiraron unas camisetas en un mercadillo de Málaga que llevaban esta divertidísima frase escrita como quien lleva unas bellas florecillas campestres estampadas.
Lo más interesante es poner en el Google la frase y ver como miles de páginas web de chistes fáciles la tienen bien visible entre otras tantas muy valoradas en el mundo del humor, como "cambio condón usado por ropa de bebé" y otras muchas genialidades.
Entonces me sacudo un poco y pienso, oh maldición, pero si sólo es una frase irónica, ¿porqué tanto revuelo?
Ya me quedo más tranquila, ahora ya puedo pasear por la calle y seguir leyendo camisetas en las que pone "Mis exs son todos unos gilipollas", "Si te he visto no me acuerdo" o "Mi novio está de viaje". Además las hay en todos los idiomas, de distintos colores y tallas y todas a un módico precio, muy bonito todo.
Lo que más me indigna no es que vengan así de la fábrica y que el o la compradora al verlo en el expositor, drogado hasta las orejas de consumismo barato decida comprárselo.
Lo que realmente me provoca úlceras es que la gente las compre o peor aún, que ellos mismos las fabriquen.
Realmente creo que llevar un mensaje en una camiseta hace que este tipo de personas se sienta más seguro cuando sale a la calle, luciendo una actitud muy contestataria y rebelde, desde luego, qué valientes. Supongo que será una sensación comparable a cuando te pones unos calzoncillos sexys o un pintalabios rojo que te cojo.
La diferencia está en que cada uno puede y debe ponerse lo que le venga en gana, pero con respeto, y el límite se sobrepasa cuando estas frases no son sobre uno mismo, si no sobre su entorno, ajeno o próximo.
Sinceramente, me extrañó que se retiraran estas camisetas, porque estoy muy acostumbrada a ver todo tipo de mensajes insultantes y provocativos en las camisetas de los demás, pero me parece muy bien que las hayan retirado. Aún así, creo que no se soluciona mucho, lo ideal sería que la gente aprendiera a respetar a los demás a pesar de que incluso pueda no ser recíproco.
Y todo esto lo piensa una marmota que al llegar el frío del norte se pone más de una camiseta con más de un mensaje y que incluso ha llegado a escribir en sus propias camisetas frases de adolescentes endemoniados. Aún así nunca, pero nunca, me he referido a nadie que no fuera a mi misma.
Saryn se queja desde Cales Coves, mientras se recoloca su camiseta de color verde pistacho con un "Bones festes de Gràcia 2006" escrito con salero.

Me introduzco lentamente y luego...

Y luego ya se verá cuánto me dura esto, que no es más que algo que todavía no sé definir.
Simplemente se juntaron la idea y el insomnio apropiado y aquí está, porque muchos de vosotros tenéis un blog y yo no podía ser menos.
Aclaro que uno de mis peores vicios es quejarme y como no cuesta dinero, pero sí mucho trabajo aguantarme, he decidido que para dar un respiro a aquellos que muy a su pesar me soportan, voy a dejar que todas aquellas cosas que no soporto desfilen y guiñen ojitos a quienes quieran saber de ellas y sobre todo, rechazarlas o defenderlas.
Ante todo quiero dejar claro que yo no soy ningún ser supremo ni aspiro llegar a serlo, y que puedo no tener razón o estar equivocándome. Si es así, mil perdones de antemano y un beso sonoro en la frente para aquellos que así lo requieran.
Por todo lo demás, doy la bienvenida a las críticas y a los apoyos por igual, siempre y cuando el señor respeto esté por ahí haciendo lo que le toca.
Creo que no hay más que decir...y en cambio queda mucho por hacer.
Saryn x)